Hola a todos, ¿cómo están?
No sé cuántos de ustedes siguen activos por aquí, ni si esta app sigue siendo tan popular como cuando yo apenas empezaba. Pero hoy sentí la necesidad de volver.
Volver a mirar esos bocetos que quedaron abandonados, esperando por su regreso.
En el 2021 dije que se venían grandes historias que no llegaron y no porque no existieran, sino porque a veces la vida te lleva por caminos que no te dejan escribirlas.
A los 18 tuve que salir de casa y volverme independiente muy pronto y entre aprender a vivir en la realidad y haber sido siempre alguien que escribía desde la fantasía, algo en mí colapsó, empezando a vivir en automático, donde escribir dejó de ser un refugio y se volvió exigencia diaria.
Hace poco entendí algo: cuando tenía 15 escribía sin pensar tanto porque era mi forma de sobrevivir a lo que vivía en ese momento. Hoy sigo aprendiendo a agradecerle a esa niña por haber imaginado mundos cuando el real era demasiado feo, sin obligarme a volver a ser ella para honrarla.
Me emociona ver que, aunque me fui y dejé de publicar historias, muchos de ustedes se quedaron. Pasé de 502 a 1480 seguidores sin subir nada. Gracias, de verdad
Durante todo este tiempo no dejé de pensar en retomar esos bocetos pero esta vez dándole un pasado más profundo a cada personaje para que se sintieran reales, sin darme cuenta que con estas exigencias llegarían inseguridades: el miedo a que ustedes no les guste, a no estar a la altura de lo que imagino, a exigir demasiado y esperar que salga bien a la primera, esta perfección que buscaba no me trajo nada bueno.
Por eso me quedé tantas veces en el capítulo uno y con un cansancio mental.
Hoy no vengo a prometer fechas ni capítulos. Solo a decir que sigo aquí y que las historias siguen vivas en algún lugar y que quizás, solo quizá, sea momento de volver a escucharlas.
Gracias por esperarme y estar conmigo❤️