Como un G es lo que necesitaba para cerrar, sanar y aceptar que la vida no siempre saldrá como tengo planeado, pero así está bien. Que jamás te arrepientes de conocer, ni de doler, solo de haberle dado importancia. Que siempre aprenderás hasta morirte. Y que está bien ser tan sensible como yo soy, y estar tan deprimido que crees morirte, y tardar más de un año en cerrar una etapa que aún creo que no termina. Todo eso está bien; crecer también lo está.
Comenzó en diciembre de 2024 como una idea tonta tras escuchar Como un G de Rosalía, cuya letra es preciosa y habla sobre aceptar las pérdidas. En 2025 escribí las primeras ideas, sin imaginar lo importante que se volvería para mí en una etapa tan vulnerable de mi vida. Y en julio de 2026 la publiqué.
No es solo la historia. Es el momento. Y es por eso que adoro tanto a mi bebito que tanto necesito escribir.
Lo hermoso siempre tiene un final, por eso sé que Como un G debe terminar en algún punto. Y aunque me costará también dejar ir, me ha enseñado, me ha hecho crecer y madurar, y esa era la intención de mi historia: que crezca, sane y aprenda. Es por eso que le daré el más hermoso y justo final, como se merece. Y cuando llegue el día, sé que lloraré y me negaré, pero eso estará bien. Porque significa que me importa. Porque he decidido que Como un G me importa, y demasiado, como me ha enseñado.
Porque hasta el más absurdo amor puede ser el más fuerte.
Y es por esto que siempre diré que mi historia favorita es la mia.
Como un Gangsta.