. moora⠀: ──────¡ah! /ojeábase la revista entre manos, bajando y subiendo los ciclos de las páginas abiertas hacia la imponente dama que, en aquellas veredas de rosado sacarosa, hacía repentina presencia. escuchaba el traqueteo de sus tacones contra las baldosas, pero más importante aún, comparaba las similitudes que tenía con la fotografiada que salía en varios paneles. El puesto de periódicos estaba abierto en aquel recodo, ofreciendo las revistas para echarles una fugaz mirada y, si dios amparaba al vendedor, darle un poco de dinero al comprarla.
Oh, vaya, ¿qué se sentiría ser tan hermosa? No evitaba preguntarse, sin el sentir de la envidia apagada bajo una vida donde justificar y hacer ojos ciegos, por ignorancia, a la estructura social, era pan de cada día. Nunca se atrevería a hablarle por mucho superior a ella, sin embargo ahí está, la revista vuélase de manos y, mayor es el miedo de tener que pagarla por un disfortunio del viento que no pudo controlar. ¡Y plaff, se tiró al suelo para retenerla! Cayendo a los pies de la dama que en un secreto no tan cauto, admiraba. ──... ¿p-perdón..? /dice su mente, sofocada en el ligero sabor a humillación.