Llorar es necesario a veces. Cuando llegas al límite. Cuando parece que se acaba el mundo, cuando el dolor desgarra tu alma. Si la vida te pesa, si un amor se terminó, simplemente llora. Llorar te calma, llorar te limpia, llorar te sana. Y aun llorando recuerda que este dolor también pasara, porque en la vida todo pasa, aunque creamos que no. Y después sonríe... Porque como siempre tu sobrevivirás a todo y brillaras