"Rem: [......Así que estuviste recogiendo la tienda hasta que oscureció.]
Sentada en el suelo con las piernas cruzadas a un lado, Rem saludó así a Subaru, que había regresado tras terminar una jornada de trabajo extenuante.
Mientras Subaru bajaba las comisuras de sus cejas mirándola, Rem entrecerró los ojos ante su reacción,
Rem: [No te estoy saludando.]
Subaru: [No me leas la mente... Pero te dejaron salir de la prisión, ¿verdad?]
Rem: [――. La gente de aquí no parecía tener ninguna hostilidad hacia mí, al menos.]"
A Rem no se le había pasado por la cabeza la remonta posibilidad de que fuese liberada así. Fue extremedamente sencillo.
...O no, no lo fue.
Ese "hombre" seguía herido y cansado tras varios sucesos en semanas. Estaba ahí, de pie, trabajando para crear una oportunidad.
Y ella actuó cómo siempre...con una indiferencia que era, junto a la injusticia del momento, un mal más que un bien.
Era desesperante. Asfixiante. Su cabeza estaba tan llena de reclamaciones hacia sí misma que empezaba a no escuchar a nadie más cerca. Perdiendo el contacto en el mundo real.
Solo la visualización en la pantalla entraba a su memoria. Se reconstruía en bucle una y otra vez para ser prueba reiterada de qué tanto mal ha actuado como para perder estas memorias. Estos recuerdos.
...Porque al final, ¿eso era, no?
Ella perdió todos estos recuerdos porque fue un fracaso. Nunca fue la Rem de la que él se enamoró.
Esa Rem que se veía más afligida que ella. Que seguro fue más amable y fuerte como para protegerlo.