─────/cuando sus miradas se cruzan, sus labios se curvan, dando lugar a una suave sonrisa. no te disculpes, fui yo la que te atropello. perdóname tú a mí. /es conciente de que ambas figuras eran consideradas un estorbo para los demás transeúntes en su camino. aún así, tarda unos segundos más en recoger, tantos sus compras como también las de su joven acompañante; pues soltar su tacto le sabía a pérdida. estaba a punto de retomar la palabra, cuando es interrumpida por la interrogante y por un segundo, su mente se queda en blanco. ignórame, por favor. creo que pensé en voz alta, pf. además, de habernos visto antes, no podría haberlo olvidado. /el viento helado se cuela por el cuello de su vestido, era tarde ya. echa un vistazo alrededor, esperando encontrar un acompañante para la menor, alguien que le reclame. ¿vienes con alguien, linda? /cuestiona, con ligera preocupación. sinceramente, no quería alejarse de ella. el solo pensar en no volver a verla, en dejar inconclusa esa curiosidad que se le había enredado en el pecho, le resultaba insoportable. pero pedirle que acompañarla era demasiado, incluso para Narcissa.