──¿necesita hablar de algo, Su Alteza? /la mujercita apoya uno de sus hombros sobre el marco de la puerta, con los brazos cruzados mientras el cabello castaño desciende por su espalda. contrario a otras tantas veces donde la complacencia estaba en sus labios, parecía más desinteresada de lo que quería aparentar. ahora estoy un poco ocupada, ¿sabe? tengo una actividad en el club, y me van a regañar si vuelvo a llegar tarde. /explica, revolviendo las hebras de la tapa de su cabeza con pereza.