──/y allí estaba, viendo cómo la escasa paciencia del hombre delante de ella íbase consumiendo, como una mecha encendida a punto de disparar un cohete al suelo. ese era su castigo, por llegar por tercera vez tarde a las actividades del club del que era líder, echar a ese varón que descansaba en el espacio que habían elegido para hacer sus debates de estilo socrático al aire libre el día de la fecha. bueno, había un punto en ello, y es que allí la brisa y la sombra alcanzaba para todos mejor que en otro lugar. entonces.., ¿podría hacer el favor de retirarse? incluso puedo recomendarle otros lugares en los cuales descansar, clerval. /tono suave y cauteloso, pues bien conocía la mala fama como los rumores que rodeaban su nombre. despertarlo o no, todo habría llevado a la misma riña.