⠀⠀──── espera, espera, ¡ya lo tengo! mírame, rui. /con las aletas firmemente apoyadas contra el suelo, el pingüino se preparó para hacer una flexión, concentrando en ese gesto todo su empeño. sus brazos temblaban de manera evidente, traicionando el esfuerzo que le costaba sostener el peso, y bastó un mínimo descuido para que una aleta resbalara. su rostro terminó encontrándose con el suelo en un golpe seco que dejó un silencio incómodo a su alrededor. aun así, alzó la cabeza casi de inmediato, todavía determinado, como si la caída no fuera más que un obstáculo menor en su obstinación por continuar. ⠀⠀¡una vez más! ¿está bien?