@eahst-sempiternos
Se pone de cuclillas, falsa ofensa pintada en su rostro.
— Miau, ¿en serio? Aburrida, dice el yōkai que se transforma en minino para evitar tomar apuntes...
Suelta una risita y saca un pequeño juguete de plumas de su bolsillo (sí, lo lleva para entrenamiento de reflejos y lo mueve suavemente frente a ella.
— Si quieres emociones fuertes, mañana hacemos prácticas de supervivencia en el bosque. A ver si esos tentáculos cabelleriles saben hacer un nudo de tripulación.
Pausa, mirándola con complicidad. Con un rostro más relajado.
— O seguimos con el mimo felino. Tu elección, Emi.