Despues de haber estado merodeando un rato abandonó el aparente verdor de los bosques para encontrarse con lo que aparentemente era una... ¿institución? El pasto fue reemplazado por un campus, dándole cierta tranquilidad entre su interma incertidumbre, civilización al fin.
Sacó su teléfono en un intento de captar señal, pero era inútil, no funcionaba y sin teléfono, sin la app de la RFA, se hallaba totalmente incomunicada en este desconocido páramo. Además, no había rastro de su querido 'compañero de vida' en ningún sitio.
Una vez pudo cruzarse con alguien, decidió acercarse, su postura impecable y su traje pulcro a pesar de haber dado algunas caminatas ya bajo el sol. ———— Disculpe, ¿ha usted visto a mi querido Elliot III? — Sus ojos visualizando hacia un lado, con este deje absorto ensimismado, de tener que describirlo de alguna manera. — un felino de belleza estética y magnífico pelaje blancuzco, orbes profundos como el mar... además de un collar con su nombre.
Para algunos quizá esto estaría en un segundo plano, pero para ella era de suma relevancia encontrarle.
//ola, dejo biblia, pero responde kmo kieras bb muac