⎯⎯⎯⎯ ¡aja...Deimos! ¡viniste a visitarme! ¡que felicidad, que felicidad! /es sus manos tomas las ajenas, apretando y casi saltando de la alegría de tener compañía en aquella calurosa tarde en Maréazul. sonrió y rió, todo junto y separado a la vez mientras acercaba a la más joven en un corto abrazo. ¡justo cuando pensaba que me habías mentido sobre venir a aprender... pero lo cumpliste! ven, ven.. /solo entonces se permitió separarse, aún tomando las manos de la pelirosa con la confianza que solo ella podría demostrar. al gesticular con las manos, señaló el mar, el cielo y la playa, el entorno que las rodeaba. puede ser algo aterrador al principio, pero después se pasa y es simplemente cuestión de fluir..