Esperas demasiado de mí, agüita enbotellada ¿Me has visto cara de extrovertido? Al igual que tú soy pésimo para las conversaciones y primeras impresiones, digamos que me adapto a cómo se desenvuelvan conmigo, puedo ser tan culto y de palabras rimbombantes como me obliguen a ser, o tan analfabeta como me lo permitan. Lo que te puedo jurar es que siempre intento encontrar la moneda de oro en la fuente, así que nunca me verás responder sin preguntar algo o intentar expandir la plática. Tómate el tiempo necesario para darme un pedacito de tu confianza, paciencia tengo de sobra