"Me percibo frágil y ofrendado, y aunque quizás en otro lapsus de tiempo me hubiera ofendido conmigo mismo por mostrarme débil y apaciguado, ahora mismo siento cómo los hilos del destino laboran enredados entre sus manos.
Su endeble tacto sobre mi erizada dermis provoca pequeños espasmos que resguardo dentro mío, sorbiendo mis sonidos mientras me privo de la visión del exterior con el único fin de agudizar mis otros sentidos.
Dejándome guiar por sus suaves susurros, logro que sus palabras al oído me coloquen en un estado de letargo agonizante de su calor y de su tacto. Provocando que me entregue en cuerpo y alma al cuidado del extraño que resultó ser conocido... "
Que buena historia de amores de otros tiempos: "Regressio"