Septiembre nos recuerda la importancia de cuidar nuestra salud mental y, sobre todo, de cuidar a quienes tenemos cerca.
Nunca sabemos completamente que está viviendo otra persona. Por eso, no minimicemos sus problemas ni muchos comparemos dolores, cada proceso es distinto. A veces, escuchar sin juzgar, un "¿cómo estás?” o simplemente quedarse puede hacer una gran diferencia.
Y si estás atravesando un momento difícil, recorda que no tenes que poder con todo vos solx. Esta bien avanzar despacio, tener días malos y pedir ayuda
Tu proceso es tuyo y no tiene que ser perfecto. Todavía quedan momentos por vivir, personas por conocer y cosas que pueden hacerte feliz.
Seamos un poquito más amables, escuchemos más y juzguemos menos.
No siempre podemos solucionar el dolor de alguien, pero si podemos hacer que no tenga que atravesarlo sintiéndose solo.