Cuando lloro no me siento yo, no me conozco, como si hubiera estado oculta en mí y jamás me hubiera visto. Todo es distinto, mi voz, mi rostro, mi cuerpo, mi alma; me siento desnuda, que me ven todo, hasta los huesos, hasta el corazón, con sus venas y arterias. Y es feo, no me soporto así. Soy de las que odia que la vean llorar. Imagínate, si yo no me gusto a solas así, peor con alguien más. Así que, sí me ves explotar, pide un deseo y aléjate.