orerenji
Está caminando por ahí en pijama (que casi parecía vestida de gala pero con felpa) con un tazón de palomitas y una cobija colgada de su hombro. Ese día tenía algo muy importante que hacer, pero se detuvo un momento al ver al chico cerca— ¡Hakka! —Se acercó a el con una sonrisa y dejó el tazón en una superficie que estaba cerca.