⠀ㅤ▬▭ㅤꦽ⃟☂️ㅤㅤׂ ︶⃨֟፝⏝ㅤGi-hun no duda en seguir el nuevo ritmo que la otra había comenzado dentro de aquel beso, volviendo a pasar sus dedos por un par de mechones, sin dejar de lado el cariño y la atención que desde antes le estaba dando. Ella no solía ser quien comenzará estos momentos... No le molestaba. Conocía muy bien esa parte reservada de su personalidad y no iba a quejarse. Sus labios no eran como los de Eun-ji. Eran diferentes, las sensaciones no eran las mismas. Con ella lograba sentir una chispa, una unión distinta a la que tuvo con la madre de su hija. Estaba seguro que encontró a la indicada con quien estaba dispuesto a pasar el resto de sus días ¿Era una locura pensar en pedirle matrimonio al llevar solo un par de meses? No era el mejor hombre, cometió bastantes errores incluso antes de conocerla. Sin embargo a Seo-yeon ni le importó. Aunque admitía que a veces se sentía como un completo fracasado al recordar todo lo que ella logró.
Se separó al ya necesitar algo de aire, mirando a la fémina con ternura y dejando por último otro beso en su frente.
────... Lo que tú desees, noona. Haré lo que sea con tal de que te sientas mejor...────asintió sonriente varias veces, quitando con delicadeza el rostro de la mujer de su cuello, colocándola en una posición más cómoda sobre el sillón, tomando la bolsa que trajo consigo y sacando una de las piezas, regresando y sentándose a su lado, entrelazando una de sus manos a la suya y luego acercando el pollo hacia ella, haciendo señas de que abriese la boca