Tras realizar arduas ediciones en la trama y la narrativa de mi obra principal, conocí un poco más a los personajes que yo misma creé. Por ejemplo; un tal James, cuya personalidad hasta ahora no me agradaba, pero que después de ciertos cambios empieza a ser tolerable.
Violet, una asesina difícil de describir y de narrar, y aunque a veces odiamos sus actitudes, al final siempre comprendemos el porqué de ellas.
Pero hay uno de ellos que aún no comprendo, un tal Alexander. No se quién es, no lo conozco y me encantaría escudriñar sus más oscuros secretos, revelar sus objetivos, adentrarme en su cabeza y contemplar la oscuridad de sus pensamientos aún si eso me llevara a la muerte.
Y después de tanto analizarlo, concluí que ninguno de ellos está vivo. Entendí el final de esta obra; el que quería planear, uno con el que ansiaba hipnotizar a los lectores y azotarles las neuronas. Este es el motivo por el que decidí mejorar el nombre de la historia.
Ya que ninguno de mis personajes está vivo en realidad, la obra se llamará "Baile de Muertos".