Tengo una historia llamada “En buenos términos”. Tiene matices de crítica social y, en su momento, pensé: “bah, solo son matices”.
Pero al ver lo que está ocurriendo ahora, cosas inquietantemente parecidas, no puedo evitar pensar que el panorama no va a terminar bien para Estados Unidos.
Al final, siempre es el interés de unos pocos, generalmente de un país, lo que termina afectando a muchos. Quienes somos latinos crecimos con ciertos contextos históricos y sociales que nos generan opiniones encontradas, pero hay una idea que siempre vuelve: somos el rastro vivo de pueblos que lucharon por no extinguirse.
Aprendemos y seguiremos aprendiendo a crecer como naciones, pero ese crecimiento debe ser independiente. Me gustaría decir que los comprendo por completo, pero no es así.
En México se aprende algo muy claro:
existir es el acto de rebeldía más grande frente a nuestros enemigos.
Son hermanos todos aquellos que no dejan morir los ideales que impulsan el progreso de la humanidad.
A todos nuestros hermanos latinos: no hay envidia, solo admiración.
Fuerza. Mucha fuerza para todos.
Y mucho amorts