Aún a pesar del terror que le comparecía la noche, en medio de ella dejó su puerta abierta. Parecía invitar silenciosamente a los buenos momentos, y a los mejores que vendrán.
Parecía que, a pesar de haber estado a punto de rendirse unas horas atrás, seguía percibiendo una pequeña razón para seguir viviendo.