Creo que soy feliz.
Creo que llegue a un punto de mi vida en donde no todo son decepciones, no creo estar lastimando a alguien, no estoy en un círculo vicioso o me siento como una mierda.
Creo que estoy en un punto en donde al fin tengo vínculos sanos que no me manipulan o me hacen sentir como un monstruo.
Y es horrendo estar así para un escritor que escribe desde el dolor