Siempre los habíamos tomado como simples bromas o gracias. ¿Qué hacemos cuando nos enteramos de que deberíamos haber prestado más atención?
Uno no deja de creer en lo que le beneficia hasta que se ve obligado a purgar estas ideas adoctrinadas. O lo aprendes por las buenas, o lo aprendes por las malas. Pero de aprenderlo, lo haces.