Mmm estaba aburrido, me distraje en editar la historia y terminé escribiendo una descripción para una historia que se ocurrió en medio de mis delirios.
Aquí va:
Pensé que había sido salvada por un ángel, pero solo había cambiado de dueño por uno mucho más retorcido.»
La Academia de Magia Astrea es un vertedero de basura. Aquí, los hijos de los nobles juegan a ser dioses mientras pisotean a los demás. Yo era una de ellos.
Disfrutaba de las risas, del estatus y de los encuentros prohibidos con los chicos populares... hasta que el juego se volvió contra mí. Cuando intenté detenerme, mis "amigos" me mostraron su verdadera cara: la de violadores y monstruos que grababan cada uno de sus crímenes como si fueran trofeos.
Mi vida se convirtió en una agonía de gritos ahogados y cámaras que nunca dejaban de filmar.
Justo cuando estaba a punto de romperme por completo, él apareció.
Un estudiante nuevo, un chico tranquilo que nadie notaba, se acercó a mi oído en medio de mi desesperación y me hizo una pregunta que cambió mi destino: «¿Quieres que te salve?». Con mi último aliento, dije que sí.
En una semana, él no solo me rescató; destruyó a mis agresores de forma pública y despiadada, exponiendo sus rostros y sus pecados en la red de la escuela mientras los enviaba a la cárcel sin mover un solo dedo.
Pero mi alivio duró poco.
—«Sé que al principio lo hacías por placer, pequeña hipócrita. Sé que te asustaste cuando viste lo que les hacían a las demás. Si borré tus rastros del servidor, no fue por bondad... fue para tenerte bajo mi bota».
Él no me salvó por justicia. Me salvó porque necesitaba un perro faldero que conociera los secretos más asquerosos de la nobleza.