En las tierras de Caballeros y Dragones. Allá en lo más profundo y lejano, lo más alto de una montaña, se levanta una fortaleza que es inmensa y magnífica.
A través de las eras aquél castillo ha resistido a las inclemencias del tiempo, pues ha sido fortificada con ladrillos de las antiguas tierras, dados a los Arquitectos Ancestrales de mano de los dioses.
Se sabe que ahí ha estado desde antes del hombre. Que resistirá su puesta en escena. Y que perdurará incluso tras su desaparición.
La fortaleza resistirá por siempre y para siempre, por toda la eternidad y lo que quede incluso después.