Ensanchó su sonrisa con ternura, asintiendo mientras sostenía el precioso rostro pecoso. Una pequeña risita escapó de sus labios.
ْ ─゚ִ͡─̶͡怒͡り̶ claro que te perdono, estrellitas.. acarició un poco sus mejillas, perdiéndose en esa mirada esmeralda con un amor derritiéndole. Amane no tenía el corazón para vivir enojado con Izuku, simplemente no era capaz de hacerlo. Lo amaba demasiado para eso. Además, su alfa se había ganado ese perdón; sabía que él era un chico de sentimientos puros.
Eso se sentía bien; poder perdonar a alguien que sabía que no iba a intentar herirlo a propósito, poder confiar plenamente, y tan solo viendo esos hermosos ojitos brillantes que poseía su alfa. se avergonzó un poco, pero trató de ocultarlo rápido.
Pues de todas las personas que se ha topado en la vida, Izuku destaca en todo. amaba todo de él, y no sabía cómo explicarlo sin trabarse y mirar a otro lado, frunciendo el ceño.
la forma en la que el chico de rizos actuaba como un vórtice... atrapándolo, cautivándolo. le encantaba, por alguna razón.
negó suavemente no estaba molesto por eso.. te aceptaría de cualquier forma, bobo. rió un poquito más, formando un pequeño bailecito en el abrazo. no sabía por qué, pero suponía que era la felicidad interna por la reconciliación. quería moverse en sus brazos, aunque se detuvo para mirar fijamente a su amado.