Siempre que alguien intenta describir a una de sus personas favoritas, termina recurriendo a los mismos objetos: una flor, una estrella o la inmensidad del mar. Por eso busqué en el cielo y en el fondo del océano algo totalmente distinto que pudiera explicarte. Pero me di cuenta de que en el mundo no existen metáforas para ti; que compararte es limitarte. Las estrellas son demasiado perfectas, pero al mismo tiempo frías, y una perla barroca es irregular, pero le falta tu luz. Tú eres ese punto exacto donde la perfección y el caos se encuentran; eres un equilibrio que ningún objeto sabe imitar, y eso es lo que te hace perfectamente imperfecta.
Felicitaciones a todas las madres