⋆.˚ la castaña seguía al contrario por los pasillos mientras este mostraba pequeñas plantas que a simple vista se veían solitarias y distintas — es hermosa, creo que tomaré una de ambas — al tomar las plantas noto que rápidamente el chico dejó de hablar y comenzó a disculparse.— no! no te preocupes de verdad , es lindo que te expliquen las cosas , y eso que no me has escuchado a mí , estoy casi segura de que querrás arrancarte los oídos — ella tratando de no hacerlo sentir mal se disculpó también con la misma sonrisa dibujada en su rostro , minutos más tarde miró la olla con la planta dentro admirándola con fascinación pues no había visto algo así y era casi perfecta para su habitación— es hermosa! dios santo… ¿qué precio tiene? estoy segura de que me la llevo