ㅤㅤ
ㅤㅤ། ͜͝ ̣̣꒱ㅤ◟ ͜ ◌ ᩧꪆㅤॱִֺּׅ۫⎯ㅤ/Su labio inferior se presionó con suavidad, como si en aquel leve gesto reposara la búsqueda de una respuesta imposible, como si meditara, en silencio, cuál podría ser la octava maravilla del mundo. Entonces, su dedo se alzó con delicadeza, aunque con firme determinación, frente al pobre hombre que ahora tenía ante sí, indicándole (sin palabras) que aguardara. Sabía que no le agradaban las cosas estridentes. Y así, su mente comenzó a divagar con cautela, tanteando opciones, sopesando posibilidades… buscando con esmero aquello que pudiera agradarle.