No tienes idea de lo mucho que me marcó esta publicación (funa). Al verla por primera vez, sentí algo tan especial que no pude quedármelo solo para mí. Se la mostré a mi familia, y fue increíble ver cómo todos se emocionaron igual que yo. Pasamos horas hablando de lo bonita que era, de lo mucho que transmitía y de cómo, de una forma tan sencilla, podía hacernos sentir tan felices.
Pero no quedó ahí… al día siguiente decidimos compartirla con nuestros vecinos. Organizamos una pequeña reunión, encendimos un proyector y la mostramos para todos. La reacción fue maravillosa: risas, aplausos, gente conmovida, y un ambiente de unión que pocas veces se siente. Fue como si esa publicación hubiera sembrado una semilla de alegría que poco a poco empezó a crecer en cada persona que la veía.
Ahora se ha vuelto un tema recurrente en nuestras charlas. Cada vez que alguien la recuerda, vuelve a surgir esa sensación de calidez y conexión. Y pensar que todo empezó con un simple momento en el que decidiste compartir algo tan especial.
Gracias de todo corazón ✨. Porque sin proponértelo, lograste unirnos más, darnos alegría en días grises y crear un recuerdo que nunca vamos a olvidar.