Estaba observando a su alrededor, viendo si atraía a algún último cliente, cuando Kaito apareció. Lo observó algo sorprendido, la verdad es que había olvidado por completo que le iban a pagar.. se había divertido mucho atrayendo a la gente al negocio.
¿A caso era por eso que su mamá y papá estaban tan obsesionados con sus trabajos?
De cualquier forma, acepto su paga con gusto y guardó los dulces en el bolsillo. —De acuerdo —dijo con una sonrisa, poniéndose a contar los billetes. —Woah, gracias
(MISION COMPLETADA: primera chamba remunerada)