Si alguna vez tropezaras con mis palabras,
ni siquiera sabrías que son para ti.
Tú vives tranquila, sin sospechar que alguien, desde lejos,
te ama con la devoción de un secreto.
Tú eres feliz con él, con ese hombre al que llamas tu "Winnie Poh",
y yo no soy ni un nombre en tu memoria, ni una silueta con la que hayas topado
No ocupo lugar en tu mundo.
No tengo nada que ofrecerte
ni flores compradas, ni joyas.
Solo tengo esto... palabras que lanzo al vacío con esperanza.
¿Eso es lo que te enamora?
¿Lo que se puede tocar, pesar, presumir?
Si es así, me resigno.
Pierdo sin haber jugado. Ni siquiera estuve en la partida.
Pero aunque jamás me hayas mirado, mis ojos sí te ven.
Te buscan incluso cuando cierro los míos,
te encuentran en voces ajenas.
El primer puesto lo tiene él...
Ese hombre que sí existe en tu historia,
el que sí es real para ti.
Y yo...
yo soy solo una flor sin jardín,
un poema que nadie leerá,
un eco que no sabías que llevaba tu nombre.
Pero aun así te escribo
aunque tú no me conozcas
yo te llevo como si fueras mi casa
Y mi cielo encarnado.