Buenas noches, acá son las 10:57pm. Debo de confesar que la vida laboral me abruma y absorbe, que lo único que pienso al llegar a casa es comer y dormir. No me he olvidado de la historia que tengo, sólo que no he tenido cabeza para leer los últimos capítulos y seguir. No voy a mentir, no tengo ni una palabra escrita en borradores. Ya de los 3 elementos que requiero tengo 2, me sigue faltando uno.
Para ser honesta, no tener un teclado no representó un impedimento en aquellos tiempos, pero ahora que trabajo con mis manos, me resulta más cómodo. Igual buscaré algún momento libre del trabajo (odio tener que socializar, pero no puedo evitarlo) para redactar algo. Espero que sea del agrado de ustedes, haré lo mejor que pueda.
Aunque ya he experimentado escribir fuera de acá y para un público distinto, me gusta mucho escribir aquí. No me siento juzgada ni tengo que llenar expectativas, puedo ser yo misma y escribir sin presiones. De verdad que no se imaginan lo que han significado en mis momentos más oscuros. Les agradezco de corazón por el apoyo.
Espero poder seguir con mis proyectos, la procrastinación me tiene atrapada. Feliz noche y feliz mes del orgullo para todos.