ksujdjek

Hola buenas les vengo a decir feliz Navidad ☺️ que la pasen muy bien jijijijiji se que e estado desaparecid@ en esta últimas semanas y si lo se y dije que estaría en pausa pero no me aguante y comencé a escribir ✒️ para ustedes como saben e tenido problemas y se le sumaron otros más que sabía que llegarían 
          	
          	Cómo la pérdida de pwlebeh
          	 
          	Cómo también que me sacaron una muela del juicio 
          	
          	Y puse el primer ejemplo en código en lo último por no querer escribir eso 
          	
          	Pero a lo que veníamos feliz Navidad 

ksujdjek

Hola buenas les vengo a decir feliz Navidad ☺️ que la pasen muy bien jijijijiji se que e estado desaparecid@ en esta últimas semanas y si lo se y dije que estaría en pausa pero no me aguante y comencé a escribir ✒️ para ustedes como saben e tenido problemas y se le sumaron otros más que sabía que llegarían 
          
          Cómo la pérdida de pwlebeh
           
          Cómo también que me sacaron una muela del juicio 
          
          Y puse el primer ejemplo en código en lo último por no querer escribir eso 
          
          Pero a lo que veníamos feliz Navidad 

rata_gamer

Hola escritor/a, los mensajes que le acabo de enviar son aquellos relacionados con la corrección de la historia, que como claramente podrá notar, está completamente modificado.
             Se los envié de tal forma porque no tenía espacio.
            Si no le gusto o agrado mí forma de escribir, me gustaría que lo diga antes que arranque a reescribir el capítulo 2.

ksujdjek

@ rata_gamer  losiento por eso esque no estoy acostumbrad@ a ver este chat i si lo leo es salteado 
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rata_gamer

Lejos, pero no tanto, se estaba celebrando una fiesta en un barco pirata. La gente bebía, comía y algunos cantaban desafinado, pero el ambiente era claramente de camaradería.
          
              Y sin ser la excepción, un pelirrojo bebía junto a sus nakamas, riendo tan fuerte que se sintió anticlimatico cuando detuvo su risa y sus ojos se quedaron pegados al horizonte.
          
          —¿Que paso, capitán?— preguntó un tripulante ramdom, sin embargo, el otro solo negó con la cabeza diciendo «nada», restándole importancia a un  deseo que creció al ver esa isla, pero no ese deseo común que solía tener, sino...algo más, y diferente.
          
             La diosa, por otro lado, volvió a reír como loca.
          

rata_gamer

—(AYUDA DIOS)— Escucho la mujer, dándose cuenta que se estaba tardando en brindar su ayuda.
          
             La diosa dio un suspiro, y con un suave movimiento de dedos chasqueo los dedos.
          
          —(¡¿NO PODÍA PERSEGUIRME UN TIGRE?!)— se planteó luffy, corriendo con  la bolsa pensado demasiado en sus brazos para cargarla.
          
             Fue en ese momento, que vio un árbol, un árbol que tenía un hueco por el que cabía de seguro, pero no el oro. Tuvo que soltarlo.
          
          —...— tenía aún la respiración agitaba cuando vio a los hombres mirar para todos lados mientras agarraban la bolsa, como si analizarán su presencia en el lugar. Suspiro cuando los vio irse. —gracias, quien sea que me haya ayudado.— a la diosa le saltó la vena.
          
          •••
          
          
            Luffy está caminando con la mirada baja, siguiendo un camino de tierra que dirigía a una villa, aparentemente.
          
             Detesto la idea de tener que dejar el oro atrás, pero era eso o llegar todo golpeado -y con las manos vacias- a la casa de makino.
          
             En serio que esa mujer odiaba verlo todo golpeado,¡Pero debía entenderlo! Él lo estaba haciendo por una buena causa, ¡Esos ladrones no podían quedarse con el dinero y salirse con la suya! Y la marina, bueno... Trabajaban cuando querían, y alguien debía ponerse a trabajar, ¿No?
          
             Pero esa no era la única razón... Luffy odiaba la soledad,la detestaba como a nada en el mundo, y quería de verdad tener amigos...pero...
          
             En la villa no había niños de su edad, solo adolescentes aburridos y adultos que no le daban importancia. Los únicos que de verdad lo querían eran makino y el propio jefe de la villa.
          
          —uff~...— suspiro el niño, ya cara a cara con la puerta del bar
          
          •••
          
              

rata_gamer

—te haz desviado mucho de mí camino, hijo mío...— hablo resignado el dios, suspirando mientras apartaba la mirada; odiaba como sus hijos pedían su ayuda solo en tiempos de necesidad. Y ese en específico, tal vez necesitaba un golpe de realidad.
          
          —¿Emm?— sin embargo, el dios todo poderoso no era el único quien escucho la plegaria, la diosa del amor, la belleza y fertilidad -entre otras cosas- bajo la miraba para ver quién era el orador, solo para fruncir el ceño luego de verlo. —...a si que eres tú, ¿No te basto que haya sido tan bondadosa de darte una belleza única?— cuestionó la diosa, sentándose en su lugar para ver la persecución. — si que eres molesto.— pronunció, recordando todas las veces que el joven ateo pedía y pedía a los dioses.
          
             La diosa, entre cerró los ojos, estabas realmente cansada, y aburrida, su mente le decía que debía dejar al joven a su suerte... Pero, una idea cruzo por su mente de golpe, haciéndola sonreír con malicia; volviendo su vista a la persecución, riendo mientras su mente maquinaba.
          
          —¿Ibas a hacer lo que sea? Bien... — cerró los ojos, deleitándose con la idea que cruzó por su cabeza. — ya que insistes, ahora seras mí juguete... el protagonista de mí odisea, Monkey D. Luffy.— ella río desquiciadamente, los otros dioses la miraban confundidos.
          
          
          

rata_gamer

El viento soplaba fuerte, la hierva y maleza se movían enloquecidas con cada paso de la persecución, y el correr de los zapatos se notaba en la huellas del piso.
          
          —¡Vuelve aquí maldito niño endemoniado!— un hombre grito, se escuchaba su voz envuelta en ira, cada paso llenaba de adrenalina a su joven víctima, quien corría con la vista al frente y con las manos apretadas a la bolsa que sostenía entre manos.
          
          —¡Si devuelves el dinero saldrás ileso!— prometió otro hombre, corriendo con más intensidad que el anterior, apretando los dientes en frustración al ser robados por un mocoso que apenas y seguramente sabía hablar.
          
          — ( maldición... Me atraparan si sigo así.)— pensó, con los latidos retumbando en sus oídos.— ( Dios, te ruego que por tu misericordia divina, me ayudes en este momento de necesidad)— rogó en un rezo mental, apretando fuerte la bolsa contra su pecho, sintiendo los pasos cada vez más cerca de él.—(¡Por favor, haré lo que sea, padre!)— dio un último ruego, rezando tan fuerte que el dios todo poderoso le prestó atención.