Chicas, yo viendo los capítulos principales de El Sultán llegué a la conclusión de que todo es culpa del Sultán.
Si desde el inicio le hubiera dado una sensación de seguridad a Mahidevran —por ejemplo, la primera noche en el palacio, quedándose con ella para que todo el mundo supiera que la valoraba—, o incluso con los más mínimos regalos y gestos públicos que dijeran: “Miren, ella es la consorte favorita del Sultán”, muchas cosas habrían sido distintas.
Pero él no hizo nada de eso; al contrario, siempre mostró preferencia por Hürrem. ¿Cómo eso no iba a enloquecer a una mujer que ya se sentía insegura?
Todo es culpa de él. Es como cuando tienes un novio y llegas a un lugar nuevo con él, y resulta que allí está su exnovia. Y tu novio, en vez de darte algo a ti, se lo da primero a ella.
Claro que eso te va a molestar.