???: Entonces cuéntame lo que te aqueja, joven amigo.
Un adolescente con una peculiar flor en la cabeza estaba en una oficina con una sola ventana dando hacia afuera, en el escritorio la contraluz tapaba el rostro del hombre frente a él
HItohito: es sobre la oferta que me envió.
Así es, las cosas habían ido bastante mal para Hitohito, desde que conoció a Komi Shouko y Shiina Muzuka, una que solo por sentarse junto a él lo había convertido en el blanco de todos en su escuela, y la otra que buscaba poseerlo, aun si destruia su credibilidad en la escuela... ¿y solo porque le dijo que esperaba mucho de ella?.
Había aguantado demasiado, pero ahora había decidido recurrir a un método distinto para quitarse esos problemas de encima.
Un hombre… uno peculiar. Que le había ofrecido una oferta de trabajo
???: Ah, dejame adivinar, la peligris temperamental y la diosa de tu escuela, ¿otra vez?
Una sonrisa estaba en la cara del hombre, estaba claro que disfrutaba de la sensación de manipular a otros. Y en parte se burlaba un poco de ese chico que tenía frente a él. Le recordaba tanto a él mismo
Sobrevivir entre grandes no era fácil...para hombres como ellos... hombres a menudo vistos por debajo del hombro. Pero tambien aprendió a usarlo a su beneficio, a que fuera su arma
Confiar ciegamente en ellos y creerlos inofensivos, ese era el defecto de "los fuertes".
Hitohito: Soy consiente de lo que has hecho... dicen que eres un hombre que escalo desde lo más bajo, y que básicamente… tienes a mucha gente sin que te den problemas... solo quiero que me ayude. Estoy cansado, cansado de ser amable, de ser promedio, de que me pisen
Hitohito sabía reconocer que el hombre frente a él, por más amable y humilde que pareciera, era astuto, y había escalado tan rápido que parecía sorprendente.
Para alguien que sabia leer el ambiente, no podía sentir la verdad. El hombre frente a él no era su amigo