¡Hola a todos! Quiero pedirles una disculpa enorme por haber desaparecido de la nada. He estado llena de complicaciones entre el teatro y las presentaciones, pero también sentí la necesidad de desintoxicarme un poco de las pantallas y ponerme a vivir mi propia vida. Sé perfectamente cuánto extrañan Paciente 28, que les debo contenido y que, sobre todo, extrañan a Adrián, a Érika y a Thiago (¡ustedes están peor que yo con la locura de ese triángulo amoroso, perdónenme! ). Espero tenerles un capítulo nuevo para la próxima semana; de antemano les aviso que la cosa se va a poner buenísima porque encontré una musa... y ¡vaya musa! Mi plan es recrear algunas escenitas de la novela con ella para que me dé material del bueno para ustedes. Los amo muchísimo y les agradezco de corazón que se preocupen por mí, que me escriban y me dejen esos mensajes tan bellos. No se preocupen, que no dejaré que las sombras del 28 desaparezcan...