Ni olvido, ni perdón, nunca más.
No importa si fueron 30mil, 8mil, 200, 0 30 desaparecidos.
Se perdieron y borraron miles de historias que apenas comenzaban o que ni siquiera lo hacían.
Recordar a los desaparecidos es mantener viva su memoria y no permitir que el silencio borre lo que nunca debió pasar.
Recordar no es solo mirar al pasado, sino entender cómo el silencio, el miedo y el poder sin límites pueden romper una sociedad, para que nunca más vuelva a repetirse.
La memoria no es solo un recuerdo, es una responsabilidad que nos obliga a cuestionar y a no naturalizar la injusticia para construir una sociedad más consciente.
24 de marzo, día de la memoria, la verdad y la justicia.