mi mofa: agradecerle a Dios por conocer a personas que después lamentablemente, por abc motivo, termino por alejarme de ellas.
No quiero decir que nunca debí de haberlo agradecido. Incluso ahora, con todo el dolor que pasé agradezco haberlos conocido, es solo que me vengo dando cuenta recién de este patrón que vengo repitiendo, que suena ironico, sacastico y chistoso en una manera amarga.
Le agradezco a Dios por conocer a alguien/algunas personas, y tarde o temprano termino alejándome de ellas porque no estaba destinado a que nuestra amistad permaneciera igual o simplemente se mantuviera en el tiempo. Siempre algo se quiebra, se corta o de cuajo todo se muere.
Estoy empezando a pensar que tiendo a autosabotear mis amistades, por miedo a que sean ellos los que me dejen.
Creo que necesito hablarlo con un psicólogo.