En el rincón más quieto del sendero,
donde el sol se filtra con cuidado,
descansa una flor que el viento ha marcado,
con un pétalo levemente prisionero.
A simple vista, entre el verde y el brillo,
ella se siente menor que el resto,
buscando ocultar el trazo molesto
de un destino que no fue sencillo.
Pero ha llegado un nuevo jardinero,
que no busca la copia ni el molde igual.
Él no ve una falta, ni ve nada mal,
en ese detalle firme y sincero.
Para sus manos, esa marca es su esencia,
la huella dorada de haber resistido.
Lo que ella llama "un pétalo perdido",
él lo llama "su mayor elocuencia".
No necesita ser como las demás flores,
ni borrar las sombras de su biografía.
Para quien la cuida con tal alegría,
sus "defectos" son sus mejores colores.
Es perfecta así, valiente y herida,
la más bella obra que el suelo ha brotado.
Pues el jardinero se siente honrado
de tener esa flor en su propia vida.
// No necesitas ser perfecto conmigo, tu ya lo eres com todo y tus defectos ♡