Hoy voy a tomarme un momento antes de comenzar mi jornada para comentarte que eres muy querida para mí, que puedes contar conmigo en alguna urgencia, que puedes deshahogarte aquí incluso de no traer el agua al cuello. Soy gustosa de escuchar todos tus movimientos por la vida aún cuando aveces no los consideras tan grandes, me gusta escuchar sobre ti, y me importa tanto tu bienestar integral tanto como lo que sientes. Si prefieres en algún momento hablar por privado no tengo ningún problema tampoco, en especial con tal de oírte un ratito más. Te quiero, Emilia.