entonces fuiste víctima de aquellas hendiduras hipnotizantes. . . . . . los oyuelos se han convertido en una de mis pocas herencias fenotípicas favoritas. deja que los utilice para salirme con la mía en momentos donde no encuentre escapatoria, será como darle un mordisco a una nube azucarada, vlad, o mejor aún, a un mochi de fresa. ₍ᐢ๑-` ᵕ ´-ᐢ₎ pero bueno, tampoco he resultado avante ahora que conoces lo poco agradable que me resulta colocarme carmín. 50/50.
NSBSNSBSNSJJS, te distraes un momento y al siguiente tienes una galleta afilada apuntando a tu carótida.