¿Tenías que hacer esto?
Pensé que eras de confianza.
¿Tenías que arruinar lo que estaba brillante?
Ahora está todo oxidado.
¿Tenías que golpearme en mi punto débil?
No podía respirar.
Y frotaste tan profundo
Sal en la herida como si te estuvieras burlando de mí.
Oh, es tan triste pensar en nuestros buenos momentos.
- RegistriertApril 15, 2016
Werde Teil der größten Geschichtenerzähler-Community
oder
Miento al decir que soy otro pero vivo en el abismo, no es que mi corazón esté roto, es que ya no es el mismo.Alle Unterhaltungen anzeigen