¿Y si la confusión no fuera un defecto, sino el inicio de la profundidad?
Durante mucho tiempo intenté entender el mundo sin entenderme a mí.
Escribir fue una forma de escucharme.
Y en ese silencio, entendí que el caos también enseña.Este libro es el resultado de ese proceso.
Si estás aprendiendo a conocerte, quizá estas páginas te acompañen.
No prometo certezas, solo verdad.
Gracias por leerme.