Supongo que para un escritor es común que suceda eso, tambien pasa en otros ámbitos de la vida, el primer impacto es un revoltijo de emociones y un tiempo después el cerebro comienza a acostumbrarse y ya no lo percibe igual. Eso no le baja la calidad y el valor a tu escritura, es un proceso humano, biológico, eso somos. Pero Mar, cuando una lectura toca el alma, deja marca. Y esa es la magia de los libros.