hwy-erik
Buenas buenas xime <3 dormiste bien??
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Buenas buenas xime <3 dormiste bien??
perdón x demorar tilina no me pegues
Realmente. . . no se esperaba aquella reacción por parte de Charles. La yema de sus dedos apenas había rozado la zona de su frente, justo donde el ardor envolvía aquella porción de piel y, al mismo tiempo, la humedad. Era evidente que su temperatura corporal se encontraba muy elevada y que su cuerpo expulsaba sudoración, pero hasta ese punto. . . Charles parecía estar quemándose, casi literalmente.
Aquel soynido fue un quejido, pero ¿ de dolor ? Un jadeo, casi agudo y tembloroso. . . haciendo que la mente de Erik se perdiera durante unos segundos. Su sentido auditivo jamás se había sentido confundido, mucho menos de aquella manera. Ahora parecía aturdido, sorprendido, atraído. . . ¿ de verdad ? ¿ Iba a cuestionarse y pensar en algo así cuando su amigo parecía encontrarse en una situación casi peligrosa ? No debía hacerlo, pero, inevitablemente, lo hizo. Y no sabía cómo sentirse al respecto.
Sus emociones y pensamientos comenzaban a revolverse, mientras su corazón latía con frenesí debido a aquella extraña inquietud. Pero no debía preocuparse por sí mismo; tenía que mantenerse enfocado en Charles. Mucho más en Charles. Una tarea tan fácil como imposible cuando, una vez más, el telepata volvió a atraparlo.
Ahí estaba otra vez aquella mirada. Sus facciones parecían mucho más relucientes bajo aquella expresión. . . Pupilas dilatadas que, a pesar de sus múltiples y largas pestañas, no eran suficientes para opacar el intenso azul de sus ojos. Erik juraría haber notado aquel peculiar brillo. . . hipnotizante. Sus delgadas cejas permanecían ligeramente unidas y sus labios se apretaban, como si quisiera contener cualquier otro sonido. Y, para Erik, aquello no podía percibirse como algo vergonzoso.
Erik observó aquel contacto, descubriendo la suavidad que envolvía su piel. Una suavidad que pareció intensificarse cuando sus dedos se deslizaron con un poco más de confianza, casi llegando por debajo de sus clavículas, justo donde se encontraba otro pequeño lunar.
¿Qué estaba haciendo? Erik tampoco lo sabía. Parecía encontrarse dentro de una especie de trance. . . uno del que, por desgracia, se estaba hundiendo cada vez más.
Su mano sostuvo el brazo de Charles, quien se apoyó en él para intentar inclinarse y comenzar a sentarse. De ese modo, Erik pudo brindarle un poco más de estabilidad, pues incluso aquel sencillo movimiento parecía resultarle casi imposible. Su mano terminó sobre la mejilla de Charles. Otro contacto que volvió a hacerle arder la piel, aunque esta vez descendió hasta acomodar dos de sus dedos sobre la lengüeta del cierre, justo donde el tope superior comenzaba, a la altura del cuello. Sin pensarlo demasiado, comenzó a deslizarlo hacia abajo.
Observó cómo la unión se deshacía poco a poco y dejaba su piel al descubierto. Su tez pálida. . . parecía un lienzo salpicado de manchas rojizas, producto del mismo calor que coloreaba su piel. Erik continuó bajando el cierre hasta casi alcanzar la mitad de su torso, donde se detuvo al notar que aquellas marcas se volvían mucho más visibles.
La respiración de Charles se hizo más constante, rápida y agitada. Sus ojos permanecían sobre él, sin apartarse, observaba como subía y bajada su pecho. ⎯⎯⎯ ❛ ¿ Te duele. . . aquí ? ❜ ⎯⎯⎯ El cuestionamiento pareció quedar obstruido por su propia distracción, por aquella tentación que lo impulsó a deslizar los dedos sobre su piel.
La punta de dos de ellos apenas rozó el borde de una de las marcas, casi pareciendo más una caricia que una comprobación. No estaba señalando; estaba tocando. El tono rojizo de su piel no conseguía ocultar por completo sus lunares ni el sudor que recorría su cuerpo.
Eras algo más. . . algo demasiado atrayente. Había capturado aún más su atención. Parecía un cachorro, uno con la mirada perdida, tal como había pensado momentos atrás. En otras palabras. . . podía admitir finalmente la belleza que Charles poseía. Pero, en aquellos momentos, era una belleza tan peculiar. ¿ Acaso se debía a su vulnerabilidad ?
Sí. Debía cuestionarse tantas cosas. Sin embargo, trataría de no dejarse guiar por su mente, ni mucho menos por aquello que sentía; por ese escalofriante impulso que el telepata había provocado de manera tan brusca cuando su mano casi se aferró a su muslo. Debía actuar. Debía ayudarlo.
Tal vez Charles estaba sufriendo y no quería decirle nada. Tal vez aquella sustancia estaba acabando con él y Erik, en cambio, parecía comportarse como un completo idiota.
⎯⎯⎯ ❛ Déjame ponerte cómodo y después iré a buscar a Hank. Necesitamos saber qué te está pasando. ❜ ⎯⎯⎯ Pronunció aquellas palabras intentando transmitirle tranquilidad. Estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para disminuir primero aquella temperatura. Solo esperaba que Hank ya estuviera de regreso.
hola xime jejeje sí es noche de sexo...
Hank no quiere ser mamá tercio JAJAJAJA
Tenía las mismas dudas que Charles. ¿ Realmente aquella mutante alteraba el sistema inmunológico ? Suponiendo que los gases que desprendían sus manos contuvieran alguna clase de toxina, aquello explicaría la reacción, especialmente después de que Charles hubiera sido rociadou directamente.
Su preocupación había disminuido un poco, pero no lo suficiente como para dejarlo solo. Se sentiría realmente tranquilo cuando Hank entregara los resultados. Aquel ser azul había avisado que se ausentaría durante unos minutos, aunque no mencionó el motivo. . . solo aseguró que continuaría atendiendo al telepata.
Erik se limitó a asentir antes de volver su atención a Charles. Aún se mantenía al margen, a unos centímetros de la camilla, pero no lo bastante lejos como para dejar de escucharlo u observarlo debidamente. Seguía algo inquieto, hasta el punto de darse cuenta de que sus pies se movían al compás de su silueta, incapaces de permanecer quietos. Sobre la frente de Charles reposaba un pañuelo húmedo, destinado a disipar un poco su temperatura.
Podía contar con los dedos las veces que Charles se enfermaba. Siempre trataba de mantenerse saludable, cuidaba su alimentación y, ciertamente, tenía a sus X-Men, quienes solían cuidar de él. Aunque Charles no dependía de nadie. Después de todo, era el fundador del instituto, el hombre que se había esforzado para conseguir que los mutantes dejaran de ser vistos como una amenaza ante la sociedad o al menos, por una parte del planeta. Había trabajado tanto para conseguir un cambio. . . y, aunque Erik jamás lo dijera en voz alta, reconocía que estaba orgulloso de su amigo.
⎯⎯ ❛ Charles. . . Creo que habría sido buena idea que aceptaras ponerte la bata. ❜ ⎯⎯⎯ Lo sugirió con una expresión cada vez más tensa. La desesperación de Charles le hacía sentir impotente, incapaz de encontrar una solución que pudiera aliviarlo.
⎯⎯⎯ ❛ ¿ Necesitas algo, Charles ? ❜ ⎯⎯⎯ Se acercó, deteniéndose casi al borde de la camilla, pensando que probablemente Charles accedería a priorizar su comodidad. No era conveniente mantener la habitación demasiado fría y ni su cercanía. . . pero la segunda sugerencia de Hank fue ignorada.
Su mano se acercó hasta el borde de aquel pañuelo que había caído de la frente del telepata. Lo tomó, sorprendiéndose al sentir lo caliente que estaba la tela entre sus dedos. Pensó en volver a humedecerlo para mantenerlo fresco, pero, antes de hacerlo, sus dedos se desviaron hasta rozar la frente de Charles. Aquel mínimo contacto fue suficiente. Sus dedos ardieron. Charles tenía fiebre y no era una fiebre cualquiera. Era demasiado alta.
También debía estar agradecido por todo lo que Charles había hecho por él. Y, sin siquiera proponérselo, conseguía brindarle su compañía, porque aquello era algo que simplemente le nacía a hacer. Sí. Era el efecto Charles Xavier.
⎯⎯⎯ ❛ No. . . No la conozco. O, bueno, todavía no lo sé. No le presté demasiada atención. ¿ Debería preocuparme ? Ya sabes que, de cada diez mutantes, al menos dos quieren mi cabeza. ❜ ⎯⎯⎯ Se encogió ligeramente de hombros, adoptando una postura que reflejaba su aparente desinterés respecto a aquella mutante, a las razones por las que quería acecharlo o a cuál podría ser su verdadero propósito. Sin embargo, de igual manera intentaría investigar un poco. Después de todo, también había atacado al telepata, así que no podía descartar que pretendiera hacerles daño a cualquiera de los X-Men o incluso a los simples humanos. Al llegar, había destruido gran parte de las viviendas ubicadas en aquella zona de la ciudad.
Segundos después de responderle, presenció otra reacción de Charles. El hombre se movió hasta quedar de lado, como si continuara incómodo y el calor comenzara a resultarle insoportable. Incluso empezó a tirar de su traje, utilizándolo como una especie de abanico.
Para ser sincero, aquel traje tampoco era precisamente cómodo, sobre todo con temperaturas tan elevadas.
HOLA XIME, buen día <33
amo tus respuestas, amo nuestro rol cherik
Charles parecía estar lidiando con algo difícil. . . Por eso mismo era incapaz de dirigirle la mirada, como si estuviera conteniendo algo que, más que nada, debía ser la incomodidad provocada por aquella situación. O, mejor dicho, por lo que estaba sintiendo el telepata. Erik no parecía disgustado; sabía que en cada misión o batalla siempre existirían altibajos, situaciones inesperadas a las que tendrían que enfrentarse. Y, al menos en esta ocasión, se arrepentía de no haber sido más precavido.
Tenía la mala costumbre de luchar por su cuenta. . . Debió mantenerse cerca del equipo, pero, sobre todo, de Charles. No dudaba de su fuerza ni de su agilidad, pero primero debía asegurarse del nivel de peligro para después combatir juntos.
Un error del que tendría que aprender. No habían resultado heridos, pero algo había sucedido. Algo que no comprendía y, al parecer, el propio Charles tampoco.
Erik no se alejó a pesar de la postura reservada de su amigo, aquel que mantenía la mirada perdida sobre el suelo, como si quisiera esconderse allí mismo. . . O como si estuviera ocultando algo. Supuso que aquella actitud se debía al padecimiento aún desconocido. Solo permanecía atento, preparado por si algo novedoso o alarmante llegaba a sucederle.
Erik quiso ayudarlo. Había notado que incluso aquella simple acción parecía resultarle difícil. . . Sin embargo, otra de las indicaciones de Hank había sido mantener una distancia prudente del profesor. Aquello comenzaba a resultarle tedioso de manejar.
Por un instante, pensó que quizá lo mejor sería dejar a Charles solo y permitirle descansar. Pero, sin saber exactamente por qué, Erik continuaba percibiendo aquella extraña sensación. . . Como si debiera permanecer allí. JUn presentimiento. O quizá simplemente era su paranoia, alimentada por la preocupación.
Erik cruzó los brazos de manera inconsciente, todavía confundido por aquellas inquietantes alteraciones que presentaba su amigo. Aun así, Hank continuó examinándolo hasta que una pequeña expresión de sorpresa apareció en el rostro azulado del mutante.
Aquello hizo que Erik se cuestionara muchas cosas. " Síntomas semejantes a los de un resfriado " Fue, probablemente, lo más inesperado que podía haber escuchado.
Al parecer, aquella mutante había conseguido enfermar a Charles. . . Pero antes de que Erik pudiera sacar sus propias conclusiones, Hank le explicó que lo dejaría unos minutos más en observación. Estaba preparando varias muestras de ADN para conocer el resultado exacto de un par de sospechas que el doctor aún no estaba dispuesto a revelar, al menos hasta obtener más evidencias.
⎯⎯⎯ ❛ Tranquilo, Charles. Aquí estaré para pasarte un pañuelo si tu resfriado se vuelve imposible de detener. ❜ ⎯⎯⎯ Finalmente, habló el mutante de la habilidad magnética mientras Hank se acercaba a una de las tantas computadoras del laboratorio. Antes de hacerlo, le sugirió a Charles que se recostara para que pudiera descansar.
Pero, por el momento, Charles solo aferraba las manos a las sábanas de la camilla o las dejaba reposar sobre sus piernas. No debían confiarse sin conocer el diagnóstico que recibiría al llegar a la mansión. Erik se aseguraría de que Hank lo atendiera de inmediato. No permitiría que algo grave estuviera sucediendo en el interior de Charles, mucho menos se perdonaría a sí mismo si llegaba a pasarle algo.
Aterrizaron en el campo principal de la mansión, donde cada X-Men comenzó a descender para trasladar a los heridos a otra área, ocuparse de los informes o encargarse de cualquier otra tarea que surgiera. Erik no tenía ni idea de qué estaban haciendo los demás. Solo caminó cerca del profesor, acatando su petición de que nadie se acercara a ayudarlo.
Entendió su intención y se limitó a asentir, aunque sin apartar la atención de él. Sin embargo, antes de acompañarlo, le pidió a Jean que se encargara de la mutante y que intentara obtener de ella la mayor cantidad de información posible, por si llegaba a resultar necesaria.
Ni siquiera pidió autorización antes de entrar al consultorio, o más bien, al laboratorio de Hanjk.
La Bestia azul le indicó a Charles que tomara asiento en la camilla más cercana y, pese al profesionalismo de Hank, el profesor parecía incómodo con su cercanía.
la fanta de lata al parecer funcionó sjsjjs
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