AVISO DE AUTORA:
Se suponía que estaba organizando el capítulo 14.
SE SUPONÍA.
No sé en qué momento pasé de “vale, vamos a ver qué ocurre con el cachorro” a abrir una pequeña grieta en la historia y descubrir que detrás había ALGO MUCHO MÁS GRANDE.
Hasta el capítulo 13 habéis conocido a Jude a través de pinceladas. Algunas cosas sobre su lobo. Algunas cosas sobre lo que es capaz de hacer. Detalles pequeños que estaban ahí, pero que nunca terminaban de explicarse del todo.
Bueno.
El capítulo 14 empieza a hacer preguntas.
Y yo llevo un rato reorganizando acontecimientos, cosas de hace cuatro años, lo que está ocurriendo ahora y detalles que YA estaban escritos en capítulos anteriores mientras miro mi propio esquema en plan:
ah.
AH.
MIERDA.
No puedo contar absolutamente nada porque sería un spoiler criminal, pero siento que Los ojos del alfa acaba de crecer delante de mis narices.
Quizá algunas coincidencias nunca fueron coincidencias.
Quizá lo que está pasando ahora empezó mucho antes de lo que pensamos.
Y tengo una mala noticia para Jude:
Cariño, tú crees que sabes lo que te pasó.
Yo ya no estaría tan segura.