khael.୨ׁ──────/entre gestos robóticos, un bucle parecía seguir: centraba su vista un par de segundos en el niño bajo su cuidado, asegurándose que siguiera agotando su energía junto a esa chiquilla para posterior bajar la mirada a su la unión dentro sus dedos, donde jugueteaba nerviosamente entre ellos mientras conservaba una cara de pocos amigos.. ¿pero el porqué estaba tan nervioso? ¡ah sí!, pues la noche anterior al concluir su jornada como cuidador —no niñero—, puede que haya acudido a un pequeño pub, y puede que haya tenido.. "problemas de hombres" debido a su mal manejo de emociones, desencadenando en un cardenal, el cual portaba con orgullo hasta que una sombra de una vida no tan lejana lo alcanzó: lyúbov. helo ahí entonces, esperando a que su.. su.. ¿ami—? ¡conocida, sí! regresara de vaya-saber-dónde, él únicamente se centró en hacerle caso y esperarle sentado en aquella banca. un escalofrío recorre su columna al escucharle, sobresaltandolo en el asiento y buscando rápidamente la emisora de las palabras. éhh.. ¿sí?, ¡digo no!, estoy perfecto, hÁ-há, esto no es nada a comparación.. de.. /pronto calla su oración, pues recuerda de golpe la poca tolerancia que tiene la fémina ante la violencia y, contra todo pronóstico (o no), él no quería evocar un mal sentimiento en ella por lo que aprieta sus labios comicamente hasta que la segunda pregunta llega. la fresa está bien.. cualquier helado lo está, de hecho, podría comerlo hasta estallar. /comenta tontamente, pero al percatarse de las intenciones de la chica, su cuerpo se tensa y aparta la mirada hacia los infantes, fingiendo querer asegurarse que siga todo en orden.