Perdí mi rumbo en un lugar del camino.
Una rosa vino a mi rescate pero sus espinas cavaron profundo. Tanto que dolía su memoria.
No eran más que espejismos y delirios de salvación.
Cayó una pluma y la hice mía para destruirla.
La hice mía para hacerla sangrar y así finalmente.
Finalmente.
- Perú
- InscritSeptember 22, 2015
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