El día de hoy la gatita de mi abuela fue envenenada. Me da mucha rabia que no pudiera hacer nada para salvar o al menos ayudarla, incluso si no tuviera posibilidad de sobrevivir querría haber estado en sus últimos minutos.
Estoy triste porque es un accidente muy cruel lo que ocurrió: solo porque una trabajadora de mi abuela no acomoda los alimentos ni limpia nada decidió envenenar una pieza de carne para aniquilar a los ratones, y de paso un gato negro que siempre aparece, y que la única que sufriera todo el dolor de una hemorragia interna sea la gatita.
Ahora espero que descanse en paz, y que aquella señora pague con culpa y remordimiento por dejar morir a una vida inocente solo por acabar con otras vidas igual de inocentes.